Cultura Quetzal

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El Aposento de los Muertos

Por: Robert E. Howard Harto ya de la Ciudad de los Ladrones (y viceversa), Conan se dirige hacia el oeste, a Shadizar, la Ciudad del Mal, capital de Zamora, donde espera que sus beneficios sean mayores. Durante un tiempo, efectivamente, Read more…


El almohadón de plumas

Por: Horacio Quiroga Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando Read more…


Medida de seguridad

Por: Arthur C. Clarke Para quien no lo sepa, la anécdota sobre un escritor de ciencia ficción y la bomba atómica que se cita en este relato es absolutamente cierta. Así que no se sorprendan demasiado por lo que van Read more…


La Torre del Elefante

Por: Robert E. Howard Siguiendo hacia el sur y pasando por las abruptas montañas que separan los pueblos hibóreos del este de las estepas turanias, Conan llega finalmente a Arenjun, la conocida « Ciudad de los Ladrones» de Zamora. Ajeno Read more…


La cosa de la cripta

Por. Robert E. Howard El héroe más importante de la Edad Hiboria no fue un hiborio, sino un bárbaro: Conan el cimmerio, cuyo nombre ha dado lugar a todo tipo de leyendas. De las antiguas civilizaciones de la época de Read more…


El modelo de Pickman

Por H. P. Lovecraft No tienes por qué pensar que estoy loco, Eliot; muchos otros tienen manías raras. ¿Por qué no te burlas del abuelo de Oliver, que jamás monta en un automóvil? Si a mí no me gusta ese Read more…


EL Templo

Por: H. P. Lovecraft El 20 de agosto de 1917, yo, Karl Heinrich, Graf von Altberg-Ehrenstein, capitán de corbeta de la Ma­rina Imperial Alemana y Comandante del submarino U-29, deposito esta botella con este informe en el Océano Atlántico, en Read more…


Los que se marchan de Omelas

Por: Ursula K. Le Guin Con un estruendo de campanas que hizo alzar el vuelo a las golondrinas, la Fiesta del Verano penetró en la deslumbrante ciudad de Omelas, cuyas torres dominan el mar. En el puerto, los gallardetes ponían Read more…


La maquina que ganó la guerra

Por Isaac Asimov Faltaba mucho aún para que terminara la celebración incluso en las cámaras subterráneas de «Multivac». Se palpaba en el ambiente. Por lo menos quedaba el aislamiento y el silencio. Era la primera vez en diez años que Read more…


La extraña casa en la Niebla

Por: H. P. Lovecraft De mañana, la niebla asciende del mar por los acantilados de mas allá de Kingsport. Sube, blanca y algodonosa, al encuentro de sus hermanas las nubes, henchidas de sueños de húmedos pastos y cavernas de leviatanes. Read more…