El último
–¡Abuelito! –gritó la niña que corría a sus brazos. Él se hallaba distraído viendo cómo se movían las figuritas de sombras que el sol de la tarde proyectaba en el…
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–¡Abuelito! –gritó la niña que corría a sus brazos. Él se hallaba distraído viendo cómo se movían las figuritas de sombras que el sol de la tarde proyectaba en el…
La tormenta caía sin avisar en aquel viernes, en el que yo observaba a la calle desde la ventana de mi solitaria oficina en el segundo nivel de un descascarado…
No era fácil abrir los ojosen medio del resplandorni mucho menos mantenerloscerrados. La incomodidadde lo uno y de lo otro dabacomo resultado levesespasmos en el alma. Él aún camina en…
Mucha gente en la ciudad. Sórdidos viven una vida ligera y olvidada, muy pocas veces dan cuenta de sí mismos; domingo en la mañana los citadinos se reúnen en la…
de José Asunción Silva Ven, Lázaro!, gritóleEl Salvador, y del sepulcro negroEl cadáver alzose entre el sudario,Ensayó caminar, a pasos trémulos,Olió, palpó, miró, sintió, dio un gritoy lloró de contento.…
…Everybody think they know meDon’t even know my nameIf you really want to help meYou gotta feel my pain, oh Lord… Walk A Mile In My Shoes – Big Daddy…