Cultura Quetzal

Cultura Quetzal

Siempre a tú lado


El Cuervo

Por: Edgar Allan Poe Una vez, al filo de una lúgubre media noche,mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,cabeceando, casi dormido,oyóse de súbito un leve golpe,como si suavemente tocaran,tocaran a Read more…


La gallina degollada

Por: Horacio Quiroga Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio Read more…


Los ojos hacen algo más que ver

Por: Isaac Asimov Después de cientos de miles de millones de años, pensó de súbito en sí mismo como Ames. No la combinación de longitudes de ondas que a través de todo el universo era ahora el equivalente de Ames, Read more…


Exilio – Pamela Sargent

Diane Lundberg no tenía apetito, pero intentó terminar la comida que quedaba en su plato. Miró a su madre a través de la mesa, y empezó a esconder los guisantes debajo de los huesos de pollo con el tenedor. —¿Podemos Read more…


El barril de amontillado

Por: Edgar Allan Poe Había yo soportado hasta donde me era posible las mil ofensas de que Fortunato me hacía objeto, pero cuando se atrevió a insultarme juré que me vengaría. Vosotros, sin embargo, que conocéis harto bien mi alma, Read more…


Calla, enmudece,

Por: Vicenta Laparra de la Cerda En un carro de nubes, en oriente,Surje la luna majestuosa y leda;Y los rayos que lanza de su frenteSe quiebran en el mar y en la arboleda; Y cruza lenta por el ancho espacioCon Read more…


Vendrán lluvias suaves

Por Ray Bradbury La voz del reloj cantó en la sala: –Tictac, las siete, hora de levantarse, hora de levantarse, las siete. Como si temiera que nadie se levantase. La casa estaba desierta. El reloj continuó sonando, repitiendo y repitiendo Read more…


Tetra Tridimensional

Por: Isaac Asimov—Vamos, vamos —dijo Shapur con bastante cortesía, considerando que se trataba de un demonio—. Está usted desperdiciando mi tiempo. Y el suyo propio también, podría añadir, puesto que sólo le queda media hora. Y su rabo se enroscó. Read more…


Las razones de Ashavero

Por : Ruben Darío En un país cuyo nombre no recuerdo, y que probablemente no aparece en ninguna de las cartas geográficas conocidas, quisieron los habitantes darse la mejor forma de gobierno. Fueron tan cuerdos que, para mejor obrar, aunque Read more…